Hotel Rosa Da Ilha Guaruja - 80M Do Mar, 02 Piscinas, Sala De Jogos, Brinquedao De Percurso Para Criancas 3*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Aparcamiento
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Servicios 24 horas
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Piscina
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Playa privada
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Actividades
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Spa y relajación
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Salas de reuniones
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Agradable para niños
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Acceso para sillas de ruedas
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Aire acondicionado
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Mascotas
Ubicación
Situado a unos 1 km del Acuario Acqua Mundo, el Hotel Rosa Da Ilha Guaruja - 80M Do Mar, 02 Piscinas, Sala De Jogos, Brinquedao De Percurso Para Criancas cuenta con WiFi en zonas comunes, además podrás encontrar un aparcamiento en las instalaciones. Con unas piscinas exteriores, este hotel de 3 estrellas está a unos 10 minutos en coche de lugares de interés natural como la Playa de Pernambuco.
Situado en el distrito Enseada, este hotel se encuentra al lado del Aquário Guarujá. El hotel Rosa Da Ilha Guaruja - 80M Do Mar, 02 Piscinas, Sala De Jogos, Brinquedao De Percurso Para Criancas está a tan solo 400 metros de Unaerp y a 95 km del aeropuerto São Paulo-Congonhas. La propiedad también te lleva a la Nossa Senhora de Fátima e Santo Amaro Parish que está a 4 km.
Hay 27 habitaciones con climatizador, además de comodidades modernas como TV. El cuarto de baño está equipado con un inodoro separado y ducha.
El Rosa Da Ilha Guaruja - 80M Do Mar, 02 Piscinas, Sala De Jogos, Brinquedao De Percurso Para Criancas sirve todas las mañanas un desayuno gratuito. En los alrededores puedes comer en el restaurante Armazem da Ilha Restaurante Bar, no muy lejos del hotel.
Reseña de un crítico de hotel
Recientemente tuve la oportunidad de pasar un fin de semana en el Hotel Rosa da Ilha en Guarujá, un destino que, sin duda, se destaca por su cercanía al mar y su ambiente acogedor. Desde el momento en que llegamos, la comodidad de las habitaciones climatizadas nos ofreció un refugio perfecto después de un día de exploración. El desayuno, que es un verdadero festín, destaca por su variedad. Disfrutar de un bufé o un desayuno americano mientras se contempla la vista de la playa de Enseada es un deleite que no se puede perder. Además, la piscina exterior me permitió relajarme y disfrutar de la brisa del océano, mientras que la atención del personal hizo sentir que estábamos en casa. Sin duda, una experiencia que celebra no solo la gastronomía local, sino también la calidez de la hospitalidad brasileña. Planeo regresar con amigos para compartir esta joya en la costa.